Desde la aprobación y desarrollo normativo del sistema de facturación lineal con la Administración, denominado VERI FACTU, ha sufrido sucesivas y reiteradas modificaciones consecuencia de la improvisación del Ministerio de Hacienda por crear un sistema de control sobre el contribuyente y de aplazamientos por concesiones a partidos políticos con los que negociar.
Pues bien, después de aplazar su entrada en vigor desde el 1 de enero de 2026 al año siguiente, ahora en vísperas de las elecciones se ha vuelto a producir un nuevo diferimiento a octubre de 2028.
Sin ninguna explicación, ni motivación, la AEAT ha comunicado el aplazamiento de las obligaciones pendientes derivadas del Reglamento de Sistemas Informáticos de Facturación (VERI*FACTU), con el objetivo de coordinar su implantación con el calendario previsto para la facturación electrónica obligatoria.
De acuerdo con la información actualmente disponible, la nueva fecha de referencia se sitúa en octubre de 2028, coincidiendo con la entrada en vigor de la factura electrónica obligatoria para empresarios y profesionales con una facturación anual inferior a 8 millones de euros.
¿Qué supone este cambio?
Este aplazamiento supone, fundamentalmente, disponer de más tiempo para adaptar los programas y sistemas de facturación a las nuevas exigencias, permitiendo que ambos procesos puedan desarrollarse de forma coordinada.
No obstante, conviene recordar que las obligaciones que establece la normativa en materia de integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros de facturación se mantienen, por lo que las empresas y profesionales deberán adaptar sus sistemas cuando corresponda.
Durante este periodo está previsto que se concreten determinados aspectos técnicos y se avance en la coordinación entre ambas normativas.
¿Es necesario realizar alguna actuación en este momento?
No es necesario realizar ninguna actuación extraordinaria como consecuencia de este aplazamiento.
Desde nuestro despacho continuaremos realizando el seguimiento de la evolución normativa y les mantendremos informados de cualquier novedad que pueda afectar a su empresa o actividad, así como de las actuaciones que deban llevarse a cabo y de los plazos correspondientes.
Este nuevo calendario permite, en definitiva, disponer de un margen adicional para realizar las adaptaciones necesarias de forma ordenada y con suficiente antelación, llegándose al absurdo de solapar dos regímenes de control, el denominado VERI FACTU y la factura electrónica, que no se complementan, sino que se superponen y complicarán la entrada simultánea de ambos procedimientos.